Guía Básica de cultivo en exterior

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Guía Básica de cultivo en exterior

Este manual surge como una herramienta de ayuda para todas aquellas personas que no tienen conocimientos previos en  el cultivo de marihuana en exterior, pero desean adentrarse en el. Con esta guía tratamos de dar información básica para que puedas comenzar a cultivar tus propias plantas al aire libre.

Época de siembra

Tenemos estas dos opciones dependiendo si son semillas o esquejes para la época de la siembra.

Semillas: En este caso lo ideal es sembrar en abril o mayo.

Esquejes: debemos esperar a finales de mayo para su siembra en exterior, de lo contrario si se ponen antes, en marzo o abril principios de mayo, las plantas al ser foto dependientes no crecerán y se pondrán a florecer de inmediato, dando lugar a plantas enanas.

Cultivo en Macetas

Recomendaciones: Debemos tener en cuenta que cuanto mayor sea la maceta más grande será la planta. Las macetas de color blancas son preferibles, ya que la zona de las raíces se calienta menos, que con las negras.

Algo muy importante es el uso de un sustrato de tierra profesional.

Cultivo en suelo

El cultivo en suelo es habitual en fincas o chalets. Tiene la gran ventaja de poder desarrollar plantas de gran envergadura, con una gran capacidad de aguante, ya que estas necesitan menor cantidad de riegos y fertilizantes.

Preparar un agujero individual por planta o zanjas según el número de plantas que proyectemos plantar.

Después procederemos a utilizar un sustrato de tierra profesional o preparar  un sustrato propio añadiendo diferentes mezclas como turba, arlita, perlita  Humus sólido, guano de murciélago, compost vegetal o animal, hidro retenedores de agua (polímeros), polvo de huesos, harina de sangre y un largo etc.

En cultivo en exterior en el suelo debemos tener en cuenta la zona donde se siembra, ya que si en la localidad donde se encuentran ubicadas las plantas se producen muchas lluvias, es aconsejable preparar un techo para las últimas semanas de floración, así proteger los cogollos de estas, ya que  en esta  época son más sensibles a contraer el hongo gris o botritis.

También debemos tener en cuenta algún método para tutorar o sujetar las ramas principales para prevenir su rotura debido al  peso de los cogollos en el final de la floración.

Cultivo en terrazas y azoteas

En la ciudades, la manera más habitual de cultivo son la terrazas o los balcones.

En estos lugares  debemos tener  en cuenta el tipo de maceta  que vamos a utilizar. Si pretendemos cultivar en macetas pequeñas entre 10 – 25 litros, las plantas serán más pequeñas, y necesitarán más cantidad de riegos y fertilización, en comparación con un cultivo en macetas más grandes de entre 50 a 100 litros, o superiores.

En estas macetas de gran tamaño podemos desarrollar plantas de gran envergadura, que necesitan menos riegos ya que estas retienen más cantidad de agua y al contener más tierra, también contienen más cantidad de nutrientes, por lo cual son menos propensas a sufrir estrés  hídrico  así como de padecer carencias nutricionales.

 

Tipo de sustrato a elegir

Para los principiantes recomendamos la compra de sustratos profesionales de tierra específicos para el cultivo de cannabis,  ya que estos contienen todo el nutriente necesario para las primeras semanas de vida de las plántulas.

Después de 3 o 4 semanas dependiendo del sustrato comprado, empezaremos a utilizar fertilizante y estimuladores  para completar la nutrición de las plantas.

 

Nutrición

Recomendamos el uso de fertilizantes y bioestimuladores específicos para el cultivo de cannabis en tierra y aplicarlos conforme al  uso que se indica en  la tabla de nutrientes de dicha marca, o de las etiquetas de dichos productos.

  1. Germinación

Hay varias técnicas,  pero vamos a dar las 3 principales opciones:

  1. Germinar en papel humedecido entre dos platos, manteniendo oscuridad.
  2. Germinar directamente en coco o sustrato, humedecer la tierra con un pulverizador y colocar la semillas a 1- cm bajo sustrato elegido.
  3. Poner a remojo durante 24 horas en un vaso en agua y una vez abierta la semilla, trasplantar en una maceta pequeña o en un semillero.

Podemos añadir micorrizas, trichodermas o bacilus para favorecer el desarrollo de las raíces como también  ayudar a prevenir del ataque de patógenos y plagas en las plántulas.

Cabe destacar que en esta primera fase, es importante que el sustrato se mantenga  a cierta temperatura superior a la ambiental, para favorecer el enraizamiento.

  1. Crecimiento

El objetivo en esta etapa, es el desarrollo de la estructura de la plata, como son sus tallos, ramas u hojas, y que estas tengan con un color verde vivo.

Es importante saber el tipo de poda  debemos aplicar según la forma de planta que deseamos tener.

  • Poda Apical

Se conoce como poda apical aquella en la que se corta el tallo principal por su extremo superior, para fomentar el crecimiento de las ramas laterales, de forma que estas pasan a crecer todas como varios tallos principales para proporcionar mayor número de ramas con  flores más grandes. Este sistema requiere un buen tutorado de las ramas  ya sea con un tutor circular, una red o varios tutores verticales, ya que estas, tenderán a romperse más fácilmente debido al aumento del tamaño y peso de las flores de las ramas laterales que produce  este tipo de poda.

En este patrón las plantas tienden a ocupar más espacio a lo ancho, por lo tanto debemos tener en cuenta esto a la hora de la densidad de siembra y espacio entre ellas. El resultado de esta poda suele aumentar considerablemente la producción.

2.2 Poda ramas bajas

Si no cortamos la punta del tallo principal de las plantas, estas crecerán con su patrón original, ósea con el tallo principal mas alto que las ramas laterales y su típica forma de abeto o árbol de navidad.

Lo ideal es realizar la poda de las ramas más bajas que apenas reciben luz para obtener un crecimiento más vertical y concentrar la producción en el vástago central.

Recomendamos más esta técnica para climas secos, ya que este tipo de poda suele causar brotitis debido a que tiene menos ramas con menor numero de flores, pero de mas grosor y tamaño, más propensas a contraer el hongo.

Es importante definir que tipo de poda hacer durante el crecimiento, para obtener la forma de planta que deseamos. Y dependiendo del tipo de poda, dependerá el tipo de sujeción o tutor a utilizar.

En este tipo de podas basta con tutorar bien las plantas con un solo tutor vertical a modo de sujeción del tallo principal.

  1. Tutorado:

Se denomina tutorado a la sujeción de la plantas por medio de algún artilugio, para ayudar a las ramas a poder soportar el peso de los cogollos y que estas no se partan. Este hecho suele ocurrir sobre todo en la fase final de la floración, donde los cogollos son más densos y pesados.

Los tutores pueden ser verticales como cañas o barras generalmente de color verde o se puede utilizar una red de manera vertical tipo Scrog  para guiar y sujetar las ramas de las plantas. Este tipo de red son muy utilizadas en los cultivos de las Monster Plants .

Todos los sistemas funcionan bien, pero recomendamos el uso de una red, ya que nos permite doblar y ordenar mejor las flores obteniendo cosechas más copiosas. Esto es debido en gran parte  a una  mejora en la circulación del aire y un mejor reparto de la  luz en la canopia.

  1. Tratamiento preventivo contra hongos y plagas:

Es importante antes de la floración tratar las plantas contra posibles ataques de plagas y hongos. Este es el momento ideal, ya que en estos momentos todavía no hay flores y  podemos usar todo tipo de productos sin apenas riesgos, ya sean químicos como; el azufre (acaricida fungicida), Abermectina (acariciada), boscalida (fungicida) o Biológicos como piretrinas (amplio espectro), Neem (ácaros) o jabón potásico (amplio espectro).

Una vez se han empezado a formar las flores recomendamos aplicar solo fitosanitarios Biológicos .

  1. Prefloración:

Las plantas entran en esta fase cuando  notan un descenso notable de las horas de luz.

En el hemisferio norte esto ocurre aproximadamente a finales de Julio, en este momento comienza un explosivo crecimiento antes de empezar a formarse los cogollos. En esta fase la planta tiene una gran demanda de alimento y se puede empezar  añadir productos como;  algas marinas , ácidos húmicos y fúlvicos, enzimas, azúcares o aminoácidos. Durante las primeras 2 o 3 primeras semanas la plantas duplicarán o triplicarán su tamaño por lo que hay que estar muy pendiente del tipo de poda y tutorado que vamos a realizar .

  1. Floración:

Momento en que se empiezan a formar las flores y en el cual  podemos empezar a entutorar  las plantas,  para que  estas aguanten el peso de los cogollos durante la floración.

A partir de la 4ª semana, podemos ir añadiendo abonos específicos de floración ricos en fósforo y potasio.  En la 4ª,  5ª o  6ª semana de floración, normalmente se aplica un pk 13-14.

Hay productos que contienen un pk  30-50, estos no se utilizan en sus dosis más altas en el inicio, sino que se va aumentando según la flor va creciendo de tamaño y va madurando. Pues no es la misma la demanda de nutrientes de una flor pequeñita, que una flor grande en plena maduración.

Este dato hay que tenerlo muy en cuenta pues un exceso de Pk en fases demasiado tempranas de la floración, puede crear una fitotoxicidad y dar al traste con la cosecha.

  1. Lavado de raíces

El lavado de raíces se utiliza para eliminar el exceso de abono acumulado en el sustrato y raíces. Al dejar a las plantas sin nutrientes, agota todas sus reservas internas y desaparece parte de la clorofila, dando lugar a hojas amarillas.

Al eliminar tanto la clorofila como el exceso de abono, mejora considerablemente el sabor.

Forma de uso:

Para este propósito podemos mezclar el agua de riego, con alguna solución de limpieza de cualquier marca de fertilizantes. Regar 4 litros de esta solución, por cada litro de sustrato o tierra.

Ej: Una maceta de 10litros x 4 litros de solución= 40litros de solución por maceta.

El objetivo es arrastrar las sales minerales que se han ido acomunalando en el sustrato durante el cultivo.

  1. Cosecha

Dependiendo del momento en que van a ser cosechadas las plantas, tendrán diferentes efectos. El momento de la cosecha depende mucho del gusto del consumidor, de  si prefiere un efecto más eufórico o por el contrario más  narcótico.

Si la planta se cosecha temprano tendrá un efecto más mental eufórico, pero si por el contrario se cosecha más tarde, ósea más madura, tendrá un efecto más físico y narcótico.

Un buen momento para la cosecha si la climatología y las plagas u hongos lo permiten, es el instante en el que los tricomas están de color ámbar  en un 75%.

Los tricomas, son las glándulas que se ven blancas en la flor como escarcha. Sin una lupa de 20x o 50x aumentos o un microscopio es difícil de observar, por no decir imposible, así que nos tendremos que ayudar del uso de estos.

En su defecto podemos guiarnos por la observación de los pistilos y en el momento que tengamos un 75% de pistilos marchitos de color marrón, será el momento para su cosecha

Si después de ese momento dejamos que la planta siga aflorando, el thc comenzará a degradarse  y oxidarse  perdiendo su  psicoactividad.

Recomendamos cosechar durante atardeceres soleados y nunca después de una lluvia o con rocío mañanero.

  1. Secado

Es muy importante tener un secadero adecuado para el momento de cosechar.

En cuanto al espacio, necesitamos una habitáculo con salida de aire, temperatura estable y al ser posible una sistema de extracción de aire para evitar el estancamiento de este. Un ventilador siempre facilitará el flujo de corriente continua y también nos ayudará en esta función.

Lo ideal es colgar las plantas boca abajo, puede ser una cuerda o un secadero de redes específico para cannabis.

La Temperatura idónea del secadero será de unos 15 grados centígrado a un 30-40% de humedad relativa.

Después de unos 10 días, comprobar si las ramas se parten y no se doblan, ya que este es el momento de pasar a su curado.

  1. Curado

Este proceso sirve para acabar de quitar la humedad a las flores de forma más lenta, para conservar los terpenos, así ganar sabor. Este es un proceso muy sencillo, una vez que secas las flores procedemos a conservarlas en unos tarros de cristal o caja de cedro. Después  proceder  a abrir y cerrar el  tarro o caja por periodos más o menos largos de tiempo con el fin de provocar de forma gradual, una pérdida de humedad para obtener un producto de alta calidad.

Esperamos que os sirva de ayuda en vuestra aventura con el cultivo en exterior.

Os mandamos un saludo desde el equipo TheGorillaGrow.

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